Presentación de La Casa del Poeta en Trasmoz (Zaragoza)
El poeta Ángel Guinda inicia una huelga de hambre
El 1 de julio, en la localidad zaragozana de Trasmoz, en la Comarca del Moncayo, abrió sus puertas La Casa del Poeta, primera y única en España, fundada por la Asociación Cultural Olifante con la colaboración del Gobierno de Aragón y del Proyecto europeo Leader.
El primer residente invitado para trabajar en ella durante un mes ha sido el poeta aragonés Ángel Guinda, recientemente traducido al búlgaro por Rada Panchovska, coautor de la letra del Himno de Aragón y autor, entre otros, de los libros Vida ávida, Biografía de la muerte, Toda la luz del mundo (que está siendo traducido a las lenguas de la Unión Europea) y de la antología La creación poética es un acto de destrucción.
Durante su estancia en La Casa del poeta, Guinda ha escrito el ensayo El poeta en el mundo, el mundo del poeta. Este texto viene a desarrollar sus reflexiones acerca de la oposición y el paralelismo entre realidad y poesía; y entre poesía, compromiso y acción en nuestra sociedad actual.
Como complemento de esta actividad, digamos, teórica ha decidido llevar a cabo en La Casa del Poeta una acción práctica que él llama “Acción Hh” y que no es otra cosa que una huelga de hambre que iniciará el próximo viernes. Sus reivindicaciones (que serán comunicadas próximamente) incluyen puntos de carácter poético, cultural, político y social y de solidaridad con los que hoy sufren en diferentes lugares del mundo.
“Hace tres décadas -dice Guinda-, desde mi militancia en el Partido Comunista de España (cuando utilicé los poemas bala contra la dictadura, contra Pinochet y contra Videla), publiqué el manifiesto Poesía y subversión, en 1980; y catorce años después el manifiesto Poesía útil. En esos manifiestos y en el reciente texto El poeta en el mundo, el mundo del poeta hay declaraciones de intenciones que ahora he decidido llevar a la práctica con esta acción. Es el momento oportuno, puesto que tengo vacaciones como trabajador de la enseñanza en un instituto de Secundaria de Madrid, y estoy en el lugar adecuado, La Casa del Poeta. La poesía me ha dado la vida, no me importa dar mi vida por la poesía.”
OBJETIVOS Y REIVINDICACIONES DE LA ACCIÓN Hh
DE ANGEL GUINDA EN LA CASA DEL POETA
Objetivos
-Agitar la conciencia de escritores y artistas. Activar su compromiso y responsabilidad intelectual en orden a colaborar en la solución de los graves problemas que hay en el mundo: el hambre, la inmigración, la intolerancia entre culturas diferentes, la guerra.
- Alertar del riesgo de que la historia de la literatura y del arte actuales sea la historia de la publicidad del arte y de la literatura de hoy.
Reivindicaciones
Literarias:
- IVA cero para los libros de poesía.
- Apoyo al Copyleft (libre derecho de copia) frente al copyright.
- Creación de La Casa del Poeta, con capital público o privado, en cada una de las comunidades autónomas.
Políticas:
- Por la paz definitiva en Euskadi y la rehabilitación pública, moral y editorial en ese territorio de los poetas Blas de Otero y Gabriel Celaya.
- Creación de un Ministerio de la Inmigración.
-Por una política educativa de calidad que revalorice la enseñanza de la historia de la literatura y del arte y garantice el trabajo digno y eficiente de los educadores en los Institutos de Educación Secundaria.
CAJAS
Lo diría una indígena y tendría razón:
“Ustedes tienen la vida organizada en cajas.
Nacen y les depositan en una cajita.
Su casa es una caja
y las habitaciones son cajas más pequeñas.
Suben a la casa en una caja,
bajan a la calle en una caja.
Viajan en una caja.
Duermen y hacen el amor sobre una caja.
A través de una caja ven el mundo.
Los Bancos y las Cajas hacen caja.
Y cuando mueren
les introducen también en una caja.”
Nos encajan la vida.
Algunos no encajamos, y nos desencajamos.
Ángel GUINDA
*
NO
Soy un claro interior, el porvenir
de una puerta que siempre está atrancada.
La trampa de vivir y ver morir.
Contra la destrucción de la conciencia
bramo, reviento, clavo en Dios los codos.
Soy un zarpazo roto de paciencia.
Una luz que, arañando los escombros,
borra la niebla y sigue hacia delante.
Un hombre con la sombra hasta los hombros.
Como hambre y bebo sed con todos
los condenados a escarbar la nada.
Esto no es un poema, es un desplante.
Profundamente grito un no rotundo.
Yo no quiero vivir en este mundo.
Ángel GUINDA
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