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27/7/2006
[!] Réplicas enviadas a la prensa por poetas y escritores progresistas

ÁNGEL GUINDA, FIERAMENTE HUMANO


 


Examinad vuestra conciencia, decía Zola, y eso mismo trata de decirnos el poeta Ángel Guinda por medio de una huelga de hambre con la que persigue unas metas con las que yo, humana y poéticamente hablando, no puedo estar más de acuerdo.


            Desde que Bertrand Russell escribiera “La educación y el orden social”, el control el pensamiento, la psicología de masas, se ha perfeccionado lo suficiente como para que ya no haya límites a lo que nuestros gobiernos, valiéndose de los medios de comunicación y de la industria del entertainement, quieran hacernos creer (lo de las armas de destrucción masiva de Iraq, por ejemplo), así que no es de extrañar que en el contexto de una sociedad en la que el alumno no es considerado como persona, sino como recluta (Russell) y en la que la inmensa mayoría de sus miembros mira solo por su propio bienestar (aún a costa del de sus semejantes) y en la que la inmensa mayoría de nuestros intelectuales no se mueve por principios de justicia y verdad, como quería Julen Benda, sino que son loros al servicio del poder establecido, no es de extrañar, digo, que acciones solidarias como la del poeta Ángel Guinda, sean o silenciadas por la opinión pública o ridiculizadas (y calumniadas) por la multitud (Christopher Hitchens).


            Ángel Guinda, no obstante, debe tener la sensación de estar haciendo todo lo que puede para que el mundo sea menos desdichado, de contarse entre los que tratan de impedir que la raza humana caiga en el estancamiento y la desesperación (Russell) y debe tener presente también que no está solo en esto, y que este breve texto es la manera que tengo de mostrarle mi apoyo y solidaridad, y mostrarlo públicamente, porque, como ya escribió Baudrillard:


            Cuando los hombres valientes se atreven a alzarse contra las ideas comúnmente aceptadas y a provocar la indignación de los demás, es preciso señalarlo.


 


            David González.


            28 de julio de 2006.


 


 


"Una nota musical es la nada en un instante"; lo dijo Henri Bergson. La frase es hermética, pero, aún así, he llegado a creer entenderla e intentaré explicarla: una nota musical es la nada en un instante, es decir, que necesita notas anteriores y posteriores en el tiempo para ser algo. O sea, una nota vendría a ser un conjunto de relaciones que operan en el tiempo. En un instante concreto, la nota no tiene ninguna cualidad. Es la nada. Este problema filosófico -pero también político, como veremos- es el mismo que aquél que sostiene la inexistencia de la línea (sólo una acumulación de puntos en un espacio y tiempo determinado), y es verdad, es el mismo problema. La ciencia viene diciéndonos que es imposible separar lo que una cosa es de lo que hace. Nada es estático. Por lo tanto, las cosas no existen al margen del tiempo, sino a través de él. 


Dicho esto, ¿cuál es nuestro tiempo?, ¿por qué viene definido? ¿qué cosas lo atraviesan?


Algo que se da actualmente es el movimiento de la economía hacia la cultura. Si nos fijamos a nuestro alrededor, es fácil observar que todo ha cambiado en el campo de la producción. Podría afirmarse que existe un proceso de transformación marcado por las prácticas de producción simbólica, por las prácticas culturales. Si no lo creen, prueben a observar la esfera del trabajo con detenimiento, en seguida se darán cuenta de que lo inmaterial, es decir, el conocimiento, la información, la comunicación, el lenguaje, la imagen, el deseo y cosas así, se han visto desplazados al centro mismo de la actividad productiva. Después, observen cómo el capitalismo más avanzado se esfuerza en convertir todo ello en dinero.


Esta transformación hace que la importancia de la propiedad asociada a los recursos y bienes materiales resulte secundaria frente a la de la propiedad intelectual, de la información, del saber. A medida que la producción cultural va dominando la economía, los bienes asumen la condición de meros apoyos. Si se convierte en el fin último de la cadena del valor económico, no es raro que el marketing adquiera una importancia que sobrepasa el ámbito comercial. El marketing explota el conjunto de bienes culturales comunes en busca de significados valiosos que puedan, con técnicas diversas, transformase en experiencias mercantilizadas que luego se pueden vender.


Todos los agentes culturales deben participar de este marketing: diseñadores, artistas, historiadores, lingüistas, actores, poetas.... Pero hace unos días dos poetas han dicho no, y se han plantado en huelga de hambre. Ángel Guinda y Manuel M. Forega, como todos nosotros, no saben todavía cómo parar esta movilización general. ¿Cómo se resiste a esta mercantilización de la cultura?; Todavía no acertamos a contestar. pero hay algo que sí tenemos claro: para que la cultura sea una mercancía debe ser aislada. Se la debe separar del conjunto de relaciones que la forman, y cuando esto sucede, al igual que la nota musical de Bergson, la cultura pasa a ser la nada, o peor aún, pasa a ser economía por un tiempo y después la nada.


Si, como decía William Burroughs, y cantaba Laurie Anderson: el lenguaje es un virus, y ha entrado en el cuerpo de la producción, es hora de desarrollar los anticuerpos contra la infección del marketing. Uno de ellos ya está probándose a lo largo del planeta, se conoce por el nombre de copyleft, y lo que intenta es mantener el proceso de la producción cultural unido a su naturaleza: la transmisión libre de los saberes, porque, como dice la ciencia, nada es estático, y el marketing intentará parar el flujo del conocimiento por un tiempo, pero no duden de que volverá siempre a fluir libremente, sin cortapisas ni copyrights, de unos a otros, peer to peer, de igual a igual y para siempre, sin descanso, así ha sido y, por mucho que el mercado diga lo contrario, así será. 


Mi más sincero apoyo a estos poetas valientes, y recordad que para ver sólo hace falta tener la fuerza de producir lo que se quiere ver.


Leonidas Martín Saura  BARCELONA


 


                       Hay palabras prescindibles. Palabras canallas cuyo brillo y sustancialidad tienen la fecha de caducidad del soporte en la que están impresas. Palabras que valen lo que dura una noticia en un periódico del día. Palabras que no son Literatura, ni Poesía y que para alzar la voz, carentes de tema, se dedican a engolfarse haciendo críticas sesgadas y poco fundamentadas que sólo buscan la controversia, el enzarzamiento y el contubernio entre correligionarios del mundo de la pluma. Como si así la escritura consiguiera más fuerza y más sustancia.


 


                       Me refiero a estos voceros de las letras o críticos, que como el señor Julio José Ordovás, escriben en el Heraldo y poco más.


 


                       Ordovás sistemáticamente denigra a todo escritor-profesor o escritor-funcionario con una ligereza pasmosa (y si no, que ponga nombres y apellidos).


 


                       Parece ser que pese a su cinismo y vanidad desconoce el excelente libro de Carlos Eymar titulado El funcionario poeta. Le recomiendo su lectura, entre otras cosas para que recuerde que grandes hombres de la Literatura como Pessoa o Kafka eran escritores y funcionarios, y grandes poetas como Machado y Juan Ramón, entre otros muchos, eran también profesores. “Hay que tener un espíritu nada vulgar para cumplir con las obligaciones profesionales y conservar las energías sobrantes para aplicarlas a las libres aficiones”, dice Eymar.


 


                       Así que, vaya mérito que tiene nuestro poeta y profesor Angel Guinda cuando, en vez de estar retozando en una tumbona en el chiringuito de Cambrils o en la playa de Punta Cana “dedicado en cuerpo y alma a la contemplación mística de las estrellas en las noches azules de julio” (Ordovás dixit Heraldo, 26-7-06), junto a guiris y con un gin tonic en la mano mientras hombres, mujeres y niños siguen muriendo en Irak o el Líbano, prefiera dedicar un tiempo de sus merecidas vacaciones a promocionar la Casa del Poeta en Trasmoz, que de otro modo, a lo mejor, sin huelga de hambre, ni siquiera usted, señor Ordovás, ni yo, sabríamos de su existencia.


 


                       Y lo que me parece intolerable es que usted manipule el lenguaje cargándolo con una retórica cínica y barata refiriéndose a un hecho objetivo como es la actuación del Gobierno autonómico en la Casa del Poeta. No tiene usted ni idea. Pero le rogaría que contestase; ¿Quién le sufragó sus excursiones por las provincias de Aragón para escribir su libro? ¿Quién editó, colaboró y patrocinó su libro si no fueron las instituciones aragonesas e Ibercaja? Cállese señor Ordovás. Y deje a los escritores comprometidos con la palabra y con la vida hacer Literatura con mayúsculas.


 


Pilar Peris Escrig


 


 

22/7/2006
[!] ADHESIONES A

PODÉIS ENVIAR VUESTRAS ADHESIONES AL EMAIL  olifante@olifante.com


 


DECLARACIONES de ÁNGEL GUINDA sobre su ACCIÓN Hh


La Acción Hh es un reto de la fragilidad del individualismo creativo frente a la prepotencia del imperialismo aniquilador.


La acción Hh no es una gesta, es apenas un gesto mínimo.


Es un "Sí al No" cargado de convicción y de necesidad.


En un mundo como el nuestro actual, con la tragedia de Palestina, Irak, Líbano..., esta acción es el eco del Cesare Pavese final en su diario El oficio de vivir, cuando dice: "Esto da asco./ No escribiré más."


Es un insignificante detalle de solidaridad con los poetas y con los que sufren. No es un guiño al suicidio ni al guante del homicida.


Es un acto profundamente íntimo, de reconciliación del yo con su conciencia.


Una denuncia del despilfarro, un canto a la coherencia, a la sobriedad y al rigor: comemos, bebemos y gastamos en exceso. Y vamos muy de prisa, para no llegar demasiado lejos. Esta acción es también un canto al rigor y a la sobriedad.


La Acción Hh me da la posibilidad de conocer el progresivo debilitamiento físico y psíquico de quienes padecen hambre de justicia y progreso; y un hambre forzosa de alimentos, impuesta, no elegida ni merecida. Y ellos sólo pueden decirnos  con la voz de la tristeza y de la adversidad en sus ojos que apenas tienen el grito de su silencio para luchar contra la miseria, para reclamar (ni siquiera exigirnos) nuestra solidaridad.


 

21/7/2006
[!] Charla

Charla del poeta Ángel Guinda


Lugar: Parque de Las Lunas de Trasmoz (Zaragoza)


Día: Viernes día 21 de julio de 2006


Hora: 22,30 horas


Además del poeta, intervendrán la ilustre Sra. Dña. María del Mar Salvador, Alcaldesa de Trasmoz y las traductoras del poeta Rada Panchovska (búlgaro), Âlime Hüma (turco) y Bianca Campean (rumano).


Asimismo, actuará el cantante Luigi Maráez.


 


Organiza:  la Casa del Poeta de Trasmoz.

20/7/2006
[!] ACCIÓN Hh DEL POETA ÁNGEL GUINDA EN LA CASA DEL POETA DE TRASMOZ

Presentación de La Casa del Poeta  en Trasmoz (Zaragoza)


El poeta Ángel Guinda inicia una huelga de hambre


 


 


El 1 de julio, en la localidad zaragozana de Trasmoz, en la Comarca del Moncayo, abrió sus puertas La Casa del Poeta, primera y única en España, fundada por la Asociación Cultural Olifante con la colaboración del Gobierno de Aragón y del Proyecto europeo Leader.


 


El primer residente invitado para trabajar en ella durante un mes ha sido el poeta aragonés Ángel Guinda, recientemente traducido al búlgaro por Rada Panchovska, coautor de la letra del Himno de Aragón   y autor, entre otros, de los libros Vida ávida,  Biografía de la muerte, Toda la luz del mundo (que está siendo traducido a las lenguas de la Unión Europea) y de la antología La creación poética es un acto de destrucción.


 


Durante su estancia en La Casa del poeta, Guinda ha escrito el ensayo El poeta en el mundo, el mundo del poeta. Este texto viene a desarrollar sus reflexiones acerca de la oposición y el paralelismo entre realidad y poesía; y entre poesía, compromiso y acción en  nuestra sociedad actual.


 


Como complemento de esta actividad, digamos, teórica ha decidido llevar a cabo en La Casa del Poeta  una acción práctica que él llama “Acción Hh” y que no es otra cosa que una huelga de hambre que iniciará el próximo viernes. Sus reivindicaciones (que serán comunicadas próximamente) incluyen puntos de carácter poético, cultural, político y social y de solidaridad con los que  hoy sufren en diferentes lugares del mundo.


 


“Hace tres décadas  -dice Guinda-, desde mi militancia en el Partido Comunista de España (cuando utilicé los poemas bala contra la dictadura, contra Pinochet y contra Videla), publiqué el manifiesto Poesía y subversión, en 1980; y catorce años después el manifiesto Poesía útil. En esos manifiestos y en el reciente texto El poeta en el mundo, el mundo del poeta hay declaraciones de intenciones que ahora he decidido llevar a la práctica con esta acción. Es el momento oportuno, puesto que tengo vacaciones como trabajador de la enseñanza en un instituto de Secundaria de Madrid, y estoy en el lugar adecuado, La Casa del Poeta. La poesía me ha dado la vida, no me importa dar mi vida por la poesía.”


 


 


 


OBJETIVOS Y REIVINDICACIONES DE LA ACCIÓN Hh


DE ANGEL GUINDA EN LA CASA DEL POETA


 


 


Objetivos


 


-Agitar la conciencia de escritores y artistas. Activar su compromiso y responsabilidad intelectual en orden a colaborar en la solución de los graves problemas que hay en el mundo: el hambre, la inmigración, la intolerancia entre culturas diferentes, la guerra.


 


- Alertar del riesgo de que la historia de la literatura y  del  arte  actuales  sea la historia de la publicidad del arte y de la literatura de hoy.


 


 


Reivindicaciones


 


Literarias:


 


- IVA cero para los libros de poesía.


 


- Apoyo al Copyleft (libre derecho de copia) frente al copyright.


 


- Creación de La Casa del Poeta, con capital público o privado, en cada una de las comunidades autónomas.


 


Políticas:



 


- Por la paz definitiva en Euskadi y la rehabilitación pública, moral y editorial en ese territorio de los poetas Blas de Otero y Gabriel Celaya.


 


- Creación de un Ministerio de la Inmigración.


 


-Por una política educativa de calidad que revalorice la enseñanza de la historia de la literatura y del arte y garantice el trabajo digno y eficiente de los educadores en los Institutos de Educación Secundaria.


 


 


 


 


 


 


 


CAJAS


 


Lo diría una indígena y tendría razón:


“Ustedes tienen la vida organizada en cajas.


Nacen y les depositan en una cajita.


Su casa es una caja


y las habitaciones son cajas más pequeñas.


Suben a la casa en una caja,


bajan a la calle en una caja.


Viajan en una caja.


Duermen y hacen el amor sobre una caja.


A través de una caja ven el mundo.


Los Bancos y las Cajas hacen caja.


Y cuando mueren


les introducen también en una caja.”


Nos encajan la vida.


Algunos no encajamos, y nos desencajamos.


 


                                                                                     Ángel GUINDA


                                *


 


NO


 


Soy un claro interior, el porvenir


de una puerta que siempre está atrancada.


La trampa de vivir y ver morir.


 


Contra la destrucción de la conciencia


bramo, reviento, clavo en Dios los codos.


Soy un zarpazo roto de paciencia.


 


Una luz que, arañando los escombros,


borra la niebla y sigue hacia delante.


Un hombre con la sombra hasta los hombros.


 


Como hambre y bebo sed con todos


los condenados a escarbar la nada.


Esto no es un poema, es un desplante.


 


Profundamente grito un no rotundo.


Yo no quiero vivir en este mundo.


 


                                                                Ángel GUINDA


 


 


 

 
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