DOS POEMAS DE ÁNGEL GUINDA*
NO Soy un claro interior, el porvenir de una puerta que siempre está atrancada. La trampa de vivir y ver morir. Contra la destrucción de la conciencia bramo, reviento, clavo en Dios los codos. Soy un zarpazo roto de paciencia. Una luz que, arañando los escombros, borra la niebla y sigue hacia adelante. Un hombre con la sombra hasta los hombros. Como hambre y bebo sed con todos los condenados a escarbar la nada. Esto no es un poema, es un desplante. Profundamente grito un no rotundo. Yo no quiero vivir en este mundo. CAJAS Lo diría una indígena y tendría razón. “Ustedes tienen la vida organizada en cajas. Nacen y les dejan en una cajita, su casa es una caja, y las habitaciones son cajas más pequeñas. Suben a la casa en una caja, bajan a la calle en una caja. Viajan en una caja. Duermen y hacen el amor sobre una caja. A través de una caja ven el mundo. Cambian de casa: lo meten todo en cajas. Y cuando mueren les introducen también en una caja. Los Bancos y las Cajas tienen caja, los establecimientos tienen y hacen caja.” Todo está hecho para que encajemos. Nos encajan la vida. Algunos no encajamos, y nos desencajamos. *Ángel Guinda (Zaragoza, 1948) leyó estos dos poemas en el monasterio de Veruela el pasado sábado. Aquellos que frecuentan esta página, ya saben que me gusta mucho incorporar textos ajenos.
Además del autor, constituirán la mesa poética los críticos y escritores Joaquín Sánchez Vallés, Mariano Castro, Ricardo Díez y Mnauel Forega.
Día: 26 de Mayo de 2005 Hora: 20,30 horas Lugar: Hotel Catalonia (c/ Manifestación 16), Zaragoza
Organiza: Ayuntamiento de Zaragoza |