Vicente Pascual
a la Vida, a la Muerte y a mi Bienamada

La publicación del libro, como una premonición,  fue la antesala de la muerte de Vicente Pascual. Su ausencia es sólo aparente, nada definitiva. Permanece en nuestras vidas como una persona y personaje ejemplares humana y artísticamente. Pintor poeta y poeta pintor, entre los mejores de su generación junto a Broto, Calero, Mira o Sicilia. Profundo y riguroso en su obra artística, literaria y en sus actos personales. Alma del diseño de Olifante en su época actual. Recordando a Antonio Machado te decimos: Con nosotros vas, nuestro corazón te lleva.

Biografía

Nacido en Zaragoza en 1955, falleció en Utebo en 2008;  había manifestado siempre su necesidad creativa mediante la práctica de la pintura. La exclusividad de este medio fué interrumpida cuando, en 2006, Olifante. Ediciones de Poesía publicó "Las 100 vistas del Monte Interior. En Recuerdo de los Antiguos Locos" una obra que conjuga 101 pinturas del autor con otros tantos poemas. En 2008, Olifante. Ediciones de Poesía publicó "a la Vida, a la Muerte y a mi Bienamada. Cancioncillas y cancionejas" en su colección Papeles de Trasmoz.

En 1970 formó con su hermano Angel Pascual la “Hermandad Pictórica” bajo cuya denominación presentó su obra hasta 1989. 
En 1976, tras una larga estancia en oriente, descubrió los escritos de Frithjof Schuon, Seyyed Hossein Nasr y Ananda K. Coomaraswamy cuya perspectiva filosófica influyó de manera definitiva en su concepto de la práctica creativa.

En 1992, después de más de una década trabajando en Campanet, Mallorca, Vicente Pascual trasladó su estudio a los Estados Unidos -en Bloomington, Indiana, al comienzo y Washington D.C. después- donde su obra sufrió una severa transformación, abandonando la forma de paisaje reconocible que revestía sus pinturas para concentrarse en los ritmos geométricos constantes en la naturaleza, dando paso, a partir de 2000, a un trabajo en el que las formas quedan reducidas a los mínimos fundamentales y el color a su expresión más austera. 

A mediados de 2003 retornó a España. Actualmente vive y trabaja en Utebo, Zaragoza.
Vicente Pascual ha realizado cerca de un centenar de exposiciones individuales y su obra está presente en numerosos museos y colecciones internacionales.
La singularidad de su trayectoria ha dado lugar a una extensa bibliografía.