Portada Las espinas de la rosa






Florbela Espanca
Las espinas de la rosa

Aparece la antología poética Las espinas de la rosa de la escritora portuguesa Fiorbela Espanca.
Publicación bilingüe, portugués-español. Versión de Ángel Guinda. Solapa de José Regio y María Tecla Portela Carreiro.  

Nota de Edición del Traductor
El título Las espinas de la rosa me vino dado tras una profunda inmersión, durante largo tiempo, en la vida y obra de Florbela Espanca. La edición contiene sonetos de " Livro de mágoas", "Livro de Soror Saudade", "Charneca em flor" y "Reliquiae". Bien sé que oir la singularidad del lenguaje es misión del poeta y traductor. Y que todo propósito de reproducción impecable de un texto en una lengua distinta a la de referencia está abocado al fracaso, pues no es posible repetir lo irrepetible. Mi modesta intención ha sido trasladar al castellano el sentido, sin desvirtuarlo, de esta poesía.

Más alto, más allá

La poesía de Florbela Espanca es un modelo de alarmante brutalismo emocional. Los sentimientos expresados con visceral urgencia en el más crudo realismo. El sufrimiento al desnudo viste, conmueve, asola a quien la lee. Una poesía que, si fuese árbol, sería un almendro amargo; el gris sería su color; su salud: la claridad de forma y vehemencia de tema; su enfermedad: la tristeza; su paisaje: el crepúsculo; su fuerza: el atrevimiento; su hechizo: el erotismo más sutil; su música: la lluvia.

Introducción, por Ángel Guinda

Biografía

Nació en 1894 y se suicidó en 1930.
Su obra poética es un modelo de alarmante brutalismo emocional.
A los ocho años escribió el primer poema: La vida y la muerte. Su existencia fue un peregrinaje en llamas por el desierto de la realidad en busca de lo ideal. Se casó tres veces, afrontó tres divorcios. Su frágil intensidad emocional se resquebraja cuando su hermano Apeles le confiesa, tras el fallecimiento de su novia, la intención de suicidarse: al año siguiente se precipitaba en un hidroavión contra el Tajo.
Tortura interior. Una depresión insuperable anuncia la tragedia. Había estudiado derecho en Lisboa y colaborado en periódicos y revistas. Gozaba. Y sobre todo sufría. Sufría también porque sus textos eran manipulados por los editores, ya con intención de "mejorarlos", ya por razones de censura moral. Amó mucho y a muchos. Se desengañaba cada vez más. Vio editados en vida Libro de penas y Libro de Sor Saudade. Guido Battelli fue el primer valedor de su poesía y editor del libro póstumo Erial en flor. Se suicidó ingiriendo dos tubos de Veronal en Matosinhos el 8 de diciembre de 1930.
Descansa definitivamente -de sí misma, de todos y de todo- en el cementerio de Évora.