Portada Cartas a Eugénio de Andrade






Luis Cernuda
Cartas a Eugénio de Andrade

Cartas a Eugénio de Andrade, preparada por Ángel Crespo, traductor, crítico y poeta, de la Generación de 1950.

Eugénio de Andrade entró en relación epistolar con Luis Cernuda, al que nunca llegó a conocer personalmente, gracias a los buenos oficios de Vicente Aleixandre, gran amigo de siempre del otro gran poeta sevillana. Entre el 4 de diciembre de 1957 y el 1 de febrero de 1962, Cernuda escribió al portugués 15 cartas, dos tarjetas postales y una felicitación navideña; ambos poetas intercambiaron sus libros y mantuvieron, lejos uno del otro, una amistad que Eugénio recuerda con emoción. Aquellos años fueron los más intensos de su vida, en casa del poeta Manuel Altolaguirre, en México.

Las cartas muestran, muy a las claras, su compleja y atractiva personalidad. Y sincero al enjuiciar la obra de los demás.

 

Biografía

Lector de Kierkegaard, Schopenhauer, apasionado por Mozart, estudioso de Marx. A los catorce años escribió el primer poema. 
En 1919, comienza a estudiar Derecho; alumno de Pedro Salinas, entra en contacto con él. Lee a los clásicos españoles y descubre la poesía francesa: Beaudelaire, Rimbaud, Mallarmé... Gide. Del 1923 al 1924 realiza el servicio militar; en ese año comienza a escribir Perfil del aire e inicia una nueva expresión de vida: el Dandismo , interesándose por el bien vestir, siendo su estilo ya de por vida. En 1925, conoció a Juan Ramón Jiménez. En 1926, terminó la carrera. En 1927, conoció a Federico García Lorca. En 1928, permanece en la Universidad de Toulouse como lector. En 1929, comienza a trabajar en la librería de León Sánchez Cuesta de Madrid. En 1933 milita en el Partido Comunista de España. En 1934, da conferencias por toda la península y colabora en el Heraldo de Madrid. En 1935, descubre la obra de Hölderlin, a quien traduce y publica en la Revista Cruz y Raya . En 1936, José Bergamín publica en ese Revista la obra escrita hasta entonces de Cernuda bajo el título Realidad y Deseo. A partir de 1936, comienza la segunda parte de su vida: el exilio sin retorno. En ese año viajó a París, para regresar en el 1937, fundando en Valencia junto con Rafael Alberti y Juan Gil Albert la Revista Hora de Poesía. En 1938, en plena guerra civil, salió de España junto con Bernabé Fernández Canivell; Paris, Inglaterra, Estados Unidos y finalmente México, donde moriría una mañana de Noviembre de 1963.